13 de agosto, un día para recordar

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13 de agosto, un día para recordar

Cuando empecé el borrador de mi reto 31 días 31 consejos fui escribiendo los consejos uno por uno según se me pasaban por la cabeza. Luego los ordené según quería que fuerais recibiéndolos. Y cuando andaba yo buscando y haciendo fotos para el reto, entonces me di cuenta de que había puesto el consejo del amanecer en el día 13. ¡Vaya casualidad! Porque justo hace 4 años fue mi amanecer como mamá, a las 13:43 del 13 de agosto de 2013. Y martes, martes 13. Quizás me está leyendo alguna supersticiosa por aquí y le ha dado algo de repelús leer esa fecha, pero para mí fue un día precioso. Y todo invita a que hoy, domingo 13, escriba un post sobre estos cuatro años porque fue entonces cuando se inició el gran cambio en mí, nunca pensé que tener una hija pudiera cambiarme tanto la vida ni que ese cambio me trajera tanta felicidad.

Porque son cuatro años de sonrisas diarias, de besos diarios, de caricias diarias, de amaneceres diarios junto a mi hija, de juego diario, de abrazos diarios, de retos diarios y de aprendizaje diario. También hay sueño, cansancio, necesidad de evasión,… pero de esto no quiero hablar porque todas lo sabemos y hoy, ante todo, es un día muy feliz para mí.

Hoy cumplo cuatro años como mamá y hace cuatro años, cuando me di cuenta de que mi hija sería siempre lo más importante para mí, fue cuando empezó a rondarme por la cabeza hacerme autónoma para poder gestionar mi tiempo. Y en aquel entonces no sabía a qué me podía dedicar, hasta que en un desvele de los pocos que tengo (ya sabéis, ser mamá es igual a mucho sueño, aunque yo afortunadamente tengo mucha facilidad para dormir, por lo que cuando puedo dormir, duermo, no me ando con tonterías), supe que siempre he sido fotógrafa, solo que de lo bonito que me parecía, nunca me había creído que podía llegar a ser verdad. Y ahora pienso que la fotografía y la maternidad se parecen muchísimo: me desvivo por ellas, me quitan algo de sueño y me hacen inmensamente feliz.

Y como no podía publicar un post sin foto, me he puesto a buscar foto de ella y yo, y me ha sido complicado porque, lo reconozco, me pongo poquitas veces delante de la cámara, más que nada porque me da pereza andar explicándole a otro dónde tiene que ponerse, dónde debe enfocar y qué encuadre usar, ya que creo que termina quitándole toda la naturalidad al momento. Así que he escogido una en la que sólo di la instrucción de: Edu, haznos fotos mientras subimos ahí. Y nos hizo 15 fotos. Y ésta, sin ser perfecta técnicamente, es para mí perfecta por el brillo que yo desprendo y la complicidad que nos une.

A mi niña Emma, ¡¡muchísimas felicidades!!

A ti que me has leído, ¡gracias por estar al otro lado! ¡Que tengas muy bonito domingo!

Un abrazo,

Marta