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septiembre 2017

Destripando tu cámara

Destripando tu cámara

Como ya te he contado, a mí siempre me ha gustado la fotografía y he tenido (y tengo) varias cámaras en mi vida. Con la penúltima que me compré recuerdo que una amiga fotógrafa miró unos numeritos que aparecían en el objetivo y me dijo: se parece mucho a tu cámara anterior. Y yo pensé: ¿y cómo lo sabe si no ha visto ni el manual? De aquella, yo no sabía que esos números que aparecen en muchos objetivos dicen mucho del tipo de fotos que puedes conseguir. Y para que tú sí sepas qué quieren decir esos números, hoy te voy a hablar de ellos en los términos más fáciles que se me ocurran.

Estos números de los que te hablo aparecen en todos los objetivos de las cámaras réflex, en los de las evil ya que también tienen objetivos intercambiables como las réflex, en las bridge y en algunas compactas.

Distancia focal

Empecemos por la distancia focal, para que me entiendas, el zoom que tiene,o no tiene, el objetivo. Hay algunos objetivos que son de focal variable porque puedes acercarte y alejarte del sujeto haciendo zoom y hay otros que son de focal fija con los que eres tú quien se tiene que mover para acercarte o alejarte del sujeto. Estos números van seguidos de las letras mm.

Como ejemplos de focal variable tenemos 18-55 mm, 24-70 mm, 70-200 mm y un largo etcétera.

Y como ejemplos de focal fija tenemos 35 mm, 50 mm, 135 mm…

Cuando el número es bajo podremos hacer fotos a objetos o sujetos que se encuentren más cerca de nosotros. Y al contrario, cuando el número es alto podremos hacer fotos a objetos o sujetos  que estén más lejos pareciendo que están más cerca de nosotros.

Objetivo de focal fija 50 mm

Apertura de diafragma

El siguiente número del que te voy a hablar es el de la apertura de diafragma. Uy, uy, que ya te veo echándote las manos a la cabeza porque estoy hablando en términos raros, pero sigue leyendo que esto ya no será un misterio para ti. El diafragma es ese agujero que tiene la cámara por el cual entra la luz.

Vamos a compararlo con la pupila de nuestro ojo para que lo veas más claro. Supongo que te habrás fijado en cómo aumenta o disminuye tu pupila con la luz. Y si nunca te has fijado, ponte delante de un espejo y varía la intensidad de la luz (puedes ayudarte de la linterna del móvil, que seguro que tienes). Te darás cuenta de que la pupila es chiquitita cuando hay mucha luz. Sin embargo, conforme la luz va disminuyendo, la pupila se va agrandando. Es decir, que cuanto más se abre la pupila, más luz deja entrar a nuestro ojo.

Una vez entendido esto, te cuento que el diafragma de tu cámara funciona exactamente igual. Cuando necesita que entre mucha luz, se abrirá; y cuando hay mucha luz en el exterior, entonces estará más cerrado (si trabajamos en modo manual, seremos nosotras quienes seleccionamos la apertura con la que querremos hacer la foto).

Y el objetivo de nuestra cámara nos indica cuál es la apertura máxima que tiene. La forma de interpretarlo depende de si estamos ante un objetivo de focal variable o uno de focal fija.

En el caso del objetivo de focal variable se verá de este modo:

1:3.5-5.6. Esto quiere decir que la apertura máxima de este objetivo varía entre 3.5 y 5.6. La apertura mayor se dará cuando usemos la menor distancia focal y la apertura menor se dará cuando usemos la mayor distancia focal.

En el caso del objetivo de focal fija se verá de este modo:

1:1.8. Esto quiere decir que la apertura máxima de este objetivo será 1.8.

Objetivo cuya apertura máxima varía entre 3.5 y 5.6

Recapitulando a través de ejemplos

Si vemos los números 18-55 mm 1:3.5-5.6 quiere decir que tenemos un objetivo que es de focal variable, con el que podemos modificar la distancia focal (hacer zoom) desde 18 mm hasta 55 mm. Cuando elijamos la distancia de 18 mm, la apertura máxima que tendrá el diafragma será de 3.5. Y cuando elijamos la distancia de 55 mm, la apertura máxima del diafragma será de 5.6.

Y si vemos los números 35 mm 1:1.4 significa que estamos ante un objetivo de focal fija (no podemos hacer zoom) y tiene una apertura máxima de 1.4.

 

 

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Lo has entendido? Si te ha quedado alguna duda, pregúntame para que te la resuelva. ¿Has ido ya a ver qué tipo de objetivo tienes en tu cámara? ¡Cuéntamelo en los comentarios, por instagram, por correo, como quieras! Estaré encantada de leerte.

¡Gracias por leerme!

¡Un abrazo!

Marta

Recordando las vacaciones

F 2.2, 1/500, ISO 800

Recordando las vacaciones

En julio estuvimos de vacaciones en Alemania. Me encanta viajar a ese país porque hablo alemán, estuve allí viviendo dos años y medio y fue una experiencia genial. Además, desde que Emma nació le he hablado en alemán, así que me gusta ir allí para que escuche a más gente hablar alemán y se dé cuenta de que no soy una rara por hablarle en un idioma que los de nuestro alrededor no suelen entender.

Como siempre que vamos de vacaciones, a Edu y a mí nos gusta buscar un sitio donde nuestras hijas se lo pasen bien, porque estando bien ellas, estamos bien nosotros. Esta vez nos fuimos a un hotel en Tittling, que estaba al lado de un lago precioso, rodeado de muchos árboles y prados muy verdes. Para mí es un lujo encontrarme en un sitio así ya que en Murcia tenemos muy poquito verde, y de verdad que lo echo de menos.

Cuando llego a un sitio donde todo me parece precioso, mi tentación es sacar la cámara y hacer foto a todo. Y de hecho, eso es lo que hacía antes. Antes de ser mamá. Antes de tener que priorizar. Ahora pienso antes de hacer una foto si de verdad merece la pena. Al irme del lugar me suelo quedar con la sensación de que he hecho pocas fotos, pero cuando llego a casa y las descargo todas, me doy cuenta de que tengo suficientes para recordar un nuevo viaje en familia. Así que me alegro mucho de que mi faceta de mamá me ayude a priorizar para conseguir lo que quiero con las fotos: recordar el momento.

El hotel donde estuvimos tenía piscina climatizada, un parque con arenero incluido en el exterior y una habitación enorme de juego: con columpio, hamaca, pizarra, láminas grandes para dibujar, juegos de mesa, coches, muñecos… Ideal para pasar todo un día de lluvia allí dentro, aunque afortunadamente el tiempo nos acompañó y pudimos explorar los alrededores.

Dimos una vuelta al lago disfrutando de tanta belleza y de estar pasando un tiempo precioso en familia los cuatro.

En esa vuelta al lago encontramos dos zonas de parque infantil con columpios, cuerdas para trepar y toboganes, una playa artificial con ducha y tendedero incluidos y un camino sensorial para ir descalzos, que me encantó porque nunca lo había visto, aunque sí sé que hay mucha gente que lo prepara para los niños. Así que yo quise probarlo. Un letrero describía así la experiencia:

El camino para ir descalzo en el bosque

Caminar descalzo durante todo el año, ya sea para hacer senderismo, marcha, correr, nadar o montar en bicicleta es un placer refrescante para los pies y para todos los sentidos.

Con cada paso se abre al caminante descalzo una variedad de vivencias que permanecen inaccesibles para el que siempre va calzado.

Hierba fresca y blanda, arena templada, cortezas de árboles que masajean, tierra húmeda, piñas, grava y la refrescante agua de manantial actúan sobre el bienestar de todo el cuerpo como si fueran un masaje de pies. El entorno virgen contribuye a estas sensaciones.

A la entrada al camino había un banco donde te podías sentar para descalzarte. Y a la derecha del banco, había una estantería de madera para poder dejar los zapatos. Bajabas unas escaleritas y cruzabas el riachuelo. Entonces caminabas un poco por el prado y llegabas a la zona sensorial preparada: piedras grandes, piedras pequeñas, trozos de madera, piñas y paja. Cuando terminabas, podías volver a meterte al riachuelo que, aunque fuera pleno julio e hiciera calor, ¡¡estaba helado!! Caminé por el riachuelo hasta que me tuve que salir por una de las escalerillas porque me dolían muchísimo los pies.

Las que me habéis seguido en el reto 31 días 31 consejos, sabéis que algo que resulta sencillo de hacer y queda muy bien es usar marcos naturales, y no tan naturales, para encuadrar las fotos. Veis ejemplos en las fotos del túnel y del arenero (abajo).

Otro recurso muy usado en fotografía es usar las líneas para guiar la mirada del espectador. Muy cerquita de nuestro hotel, había una bolera de las antiguas, con bolos, bolas, suelo, paredes y techo de madera. Hasta el canal de vuelta de las bolas estaba hecho de madera. Y en esa bolera, había muchísimas líneas, así que, cuidando que estuvieran rectas, las usé a mi favor para componer mis fotografías del lugar.

¿Te ha gustado esta entrada a mi blog? ¿Te gustaría que hablara de algo en concreto? ¡Hazme llegar tus sugerencias a través de los comentarios o mándame algún email!

Gracias por llegar hasta aquí y ¡hasta pronto!

Marta

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