Por dónde recortar

O lo que en fotografía se llama «planos fotográficos»

Desde hace tiempo he recibido varias veces la pregunta de por dónde recortar una foto en un retrato. Os he dado la respuesta de que, por norma general, no debemos cortar por las articulaciones, pero entiendo que es una respuesta demasiado corta para un tema tan amplio. Así que hoy voy a tratarlo en profundidad para que podáis ponerle verdadera conciencia a por dónde recortar en una foto.

Te irás dando cuenta de que, conforme vamos avanzando en los distintos planos, nos vamos acercando más al sujeto, por lo que el grado de intimidad que transmitimos en nuestra fotografía va aumentando.

Plano general

En este plano, el sujeto aparece de cuerpo entero. No hay cortes en ninguna parte de su cuerpo.

Se pueden reconocer todos los detalles y características del sujeto y, además, tenemos algo de información sobre el sitio en el que se encuentra (se ve algo del fondo).

La foto que encabeza este artículo es representativa del plano general.

Plano 3/4 o plano americano

Este plano se llama así porque proviene del cine. En las películas de género Western se necesitaba que aparecieran en el plano tanto las cartucheras como las pistolas, por lo que se creó este plano en el que se recortaba por los muslos.

Con este plano focalizamos la atención en el rostro y la figura del sujeto, así que es un plano muy popular en las fotografías en las que tenemos a varias personas interactuando.

Plano americano de una familia de tres. Están en un campo con un lago al atardecerPapá tiene en brazos al niño. Mamá y papá se están abrazando y están mirando a su hijo. El niño está mirando sereno a cámara.

Plano medio o de cintura

Cuando fotografiamos a nuestro sujeto desde la cabeza hasta la cintura, usamos el plano medio o de cintura.

Dos hermanas están abrazadas mirándose la una a la otra y sonriendo. El viento les mueve el pelo. Están en medio del monte, les rodean tonalidades marrones.

Plano medio corto o plano busto

En este tipo de plano aparece nuestro sujeto encuadrado de cabeza a mitad de pecho aproximadamente.

Al estar ya tan cerca de nuestro sujeto, nuestra atención está plenamente centrada en él y no podemos saber en qué situación se encuentra, especialmente si hacemos la foto en vertical.

Primer plano de un niño mirando a cámara, sonriendo, agarrado a las manos de papá y mamá.

Primer plano

Cada vez nos acercamos más a nuestro sujeto. Ahora ya sólo aparecen la cabeza y los hombros.

Con este plano se realzan los rasgos del rostro, la mirada, la expresión… Nos centramos en el rostro propiamente y la mirada nos atrapa.

Primerísimo plano

En el primerísimo plano la cara rellena el encuadre por completo, por lo que nuestra mirada no se pierde en el fondo de la imagen. Estamos ya tan cerca del sujeto que el grado de intimidad es extremo, llevándonos a suponer lo que piensa o siente el sujeto.

Se suele encuadrar desde el inicio de la cabeza hasta la barbilla aproximadamente.

Primerísimo plano de un niño con ojos azules. Está mirando a cámara y tiene la boca entreabierta, se le ven asomar dos dientes abajo.

Plano detalle

Este es el último de los planos con el que podemos fotografiar a un sujeto. En este plano ya sólo vemos algún detalle de nuestro sujeto y, a su vez, podremos buscar qué detalles tiene la parte del cuerpo que hemos elegido fotografiar.

En el caso de las manos podremos ver las uñas, las venas o las líneas que recorren las manos. En el caso del ojo que vemos abajo podemos ver que ese ojo estaba observando una playa en la que había una persona paseando y una fotógrafa fotografiando (adivináis quién, ¿no?)

Plano detalle del ojo de un niño. En su pupila se ve reflejada a la fotógrafa.

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¡Un abrazo y gracias por acompañarme!

Marta