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diciembre 2017

Proyectos fotográficos

31 de diciembre, ¿qué proyecto eliges tú?

Hoy es el último día del año. Hoy, quien más y quien menos, hace un recorrido por todo lo que ha pasado durante este año y se hace algún propósito para el año que entra. 

Como resumen de este año 2017 yo me quedo con el agradecimiento a todas las personas que me han apoyado y ayudado en mi camino, a Edu, Emma y Ana que son mi aliento diario (¡y mis modelos! alguno más paciente que otro), a las familias que han confiado en mí y me han permitido que sea yo quien les fotografíe, y a ti que me lees artículo tras artículo. ¡Gracias de corazón!

Yo llevaba un tiempo dándole vueltas a qué hacer durante el próximo año, buscaba algún proyecto personal que me ayudara en lo profesional. Y hace poco di con el formato que creo adecuado para mí, aunque ya preveo que va a ser un año duro en el que me preguntaré varias veces que quién me mandaba a mí meterme en estos saraos, pero a la vez sé que, cuando lo termine, estaré muy orgullosa de mí misma. Sigue leyendo y te cuento qué es lo que voy a hacer. 

Si a ti te apetece embarcarte en algún proyecto fotográfico, mira estas ideas que te cuento aquí abajo, a ver por cuál quieres empezar. 

 

Hacer fotos sin mirar cómo han salido

Estamos muy acostumbradas a hacer la foto e, inmediatamente después, mirar la pantalla para ver si ha salido como esperábamos o no. Con este ejercicio, podemos establecernos un tiempo determinado en el que no miremos la pantalla después de hacer la foto. De este modo, lo que intentamos es pensar antes de disparar, fijarnos en el encuadre, en la luz, en qué hay detrás del sujeto, etc. Es decir, intentamos hacer la mejor versión de la foto que queremos hacer y ya en casa miramos cómo nos ha salido.

 

Disparar como si tuvieras un carrete de 24 o 36 fotos

¿Te acuerdas de cuando teníamos cámaras analógicas a las que había que poner un carrete? ¿Te acuerdas de lo que era la interminable espera desde que hacías las fotos hasta que las tenías reveladas entre tus manos? ¿Te acuerdas de que sólo podías hacer 24 o 36 fotos?

A mí, sinceramente, se me antoja frustrante y complicado. De hecho, ya me lo parecía entonces y me cabreaba muchísimo cuando le había dejado a alguien mi cámara para que me hiciera una foto y no salía como yo quería.

Ahora, como tenemos “carrete” ilimitado, no solemos pensar mucho la foto antes de disparar, y terminamos acumulando cientos y miles de fotos. Por supuesto que tiene grandes ventajas, pero si queremos mejorar haciendo fotos, podemos limitarnos durante una excursión o durante un fin de semana a hacer solo 24 o 36 fotos. Seguro que esto te ayuda a pensar bien para qué quieres hacer la foto, qué encuadre le quieres dar, etc. y así irás afinando tu ojo fotográfico. 

 

Hacer una serie fotográfica

Una serie fotográfica consiste en hacer varias fotos de una misma temática. Todas las fotos serán distintas entre sí, pero tendrán un componente igual, como la iluminación, el sujeto fotografiado, el sitio… Por ejemplo, diferentes partes de la cabeza de una persona: podrás fotografiar desde arriba, desde detrás, media sonrisa, un ojo, el perfil, etc. 

Con este ejercicio te fuerzas a cambiar la perspectiva, a moverte mucho y a poner a prueba tu creatividad fotografiando lo mismo de una forma distinta. Y debes conseguir además que cada fotografía, por sí sola, tenga sentido y sea interesante. 

 

No usar el zoom ni recortar posteriormente la foto

A veces nos volvemos vagas, y es que tocando uno o dos botones, o girando una rueda, ya hemos acercado la imagen… Y así nos limitamos el movimiento. Si nos acercáramos a lo que queremos fotografiar en lugar de hacer zoom, igual comprobamos que la imagen quedaría mejor usando una perspectiva diferente. 

Así que lo que te propongo con este ejercicio es que hagas como si no tuvieras zoom, o que uses un objetivo de focal fija si lo tienes, durante una semana o un mes. Esto te ayudará a trabajar más la composición fotográfica. 

Si haces este ejercicio, tampoco hagas la foto pensando en que puedes recortar después. Ten el objetivo de encuadrar justo lo que quieres que salga en tu foto final y piensa exactamente qué elementos quieres incluir y cuáles no. 

 

Proyecto 365

Se trata de un proyecto que dura un año entero, 365 días. Consiste en hacer una foto cada día del año, aunque puedes empezar cuando quieras, no es necesario que sea el 1 de enero (¡aunque para llevar la cuenta viene bien!). Es verdaderamente exigente porque obliga a ver más allá, a mirar las cosas cotidianas con otros ojos. Y a la vez es muy satisfactorio completarlo.

Gratifica mucho compartir las fotos en alguna red social, a la vez que te ayuda a conocer a gente que también está embarcada en el mismo proyecto y te ayuda a mantener el ánimo para terminarlo. 

Yo hice un proyecto 365 entre octubre de 2014 y octubre de 2015. Eso sí, usé sólo mi móvil porque no me sentía capaz de hacerlo con la cámara réflex. Este año he impreso por fin un librito con las 365 fotografías que hice y me encanta verlas porque recuerdo siempre la historia que hubo detrás para llevar a hacer esa foto del día. 

Proyecto 52

Este es un proyecto parecido al 365, pero en lugar de hacer una foto al día, debes hacer una foto cada semana del año (de ahí el nombre de 52, porque el año tiene 52 semanas). 

No sé si a ti también te pasa, pero yo suelo tener la tendencia de dejar las cosas para el último día (aunque trabajo mucho para que me pase cada vez menos), y con este proyecto es fácil pensar que tenemos más días para hacer las fotos y terminar con el mismo agobio que el 365: llega el último día de la semana, es de noche, ¡y tú sin la foto! Por eso lo ideal es tener la cámara siempre contigo y estar continuamente pensando en la foto que quieres hacer

Si piensas que este proyecto es para ti, pero le falta algo, puedes establecer una temática para todo el proyecto, de modo que se complique un poquito más y tenga más coherencia. 

 

Y mi proyecto para el año 2018 es… 

Aunque todos los proyectos me parecen muy atractivos, he decidido que voy a hacer un proyecto 52. Sé que voy a tener momentos de agobio, sé que habrá alguna semana que querré no publicar porque no estoy contenta con el resultado obtenido, pero también sé que voy a aprender muchísimo, y que podré empezar el 2019 haciendo una recopilación de las 52 fotos de mi proyecto de 2018. 

Hay varias temáticas que me llaman la atención, pero obviamente la que más me apetece es mi familia. Sobre todo intentaré seguir con los autorretratos, con los que pretendo crearme un recuerdo de mi día a día con mis hijas, porque no sólo va a ser un regalo para mí, sino también para ellas. Y también es muy posible que decida compartir alguna de mis niñas sin rostro, es decir, que la foto pueda contar una historia sin que se les vea su cara. 

¡Y ahora te toca a ti!

Me encantaría que me contaras si alguna vez has hecho alguno de estos proyectos para mejorar tus fotografías. O si has hecho algún otro que no he compartido por aquí. 

Y para el año que viene, ¿te animas? ¿Me acompañas en mi proyecto 52? ¿O prefieres empezar por algún otro que no sea tan exigente? ¿O eres una valiente que va a por todas con el 365? ¡¡¡Cuéntamelo en los comentarios!!! 

 

Y por última vez este año te digo ¡¡un abrazo enorme y gracias por acompañarme!! 

Marta

¡¡¡Feliz año 2018!!!

Porque yo también quiero salir en las fotos

35 mm, f 2.2, 1/500 ISO 800

El 1 de diciembre empezó el reto fotográfico de adviento que estoy organizando. Cuando lo empecé a pensar, como hablaba en el artículo anterior, di por hecho que sería fácil puesto que era yo quien ponía los temas. Pero ha resultado ser todo un aprendizaje y un ejercicio para mí. Lo primero porque organizar algo así, con toda la preparación “informática” que conlleva me ha dado más de un quebradero de cabeza. Y lo segundo, y más importante, por las fotos. Un día decidí cerrar los temas y no cambiarlos más, por lo que me he forzado a tirar de creatividad y a salir de mi zona de confort, y he aprendido muchísimo. 

Teniendo en cuenta los temas que había planteado, y queriendo que siempre aparecieran personas en las fotos, mi reto ha terminado siendo toda una lección sobre los autorretratos (que no es lo mismo que los selfies). Hace no mucho me parecían complicadísimos, pero a base de intentarlo, estoy consiguiendo fotos cada vez más bonitas y que van a ser todo un recuerdo para mí y para mis hijas porque ¡¡aparezco yo con ellas!! 

Así que hoy voy a darte algunas claves para que tú también puedas lanzarte a esta faceta tan interesante y divertida de la fotografía. 

35 mm, f 3.5, 1/200, ISO 400

¿Por qué querría yo hacerme un autorretrato? 
  • En mi caso, el principal motivo es para aparecer yo también en las fotos con mis hijas. Me gusta mucho hacerles fotos a ellas, pero también quiero tener el recuerdo de cosas que hago habitualmente con ellas. 
  • Todos sabemos que los niños no suelen tener mucha pacienca con las fotos. Bueno, no nos engañemos, ni con las fotos ni con nada 😀 así que practicar eso nuevo que has aprendido con ellos es muy frustrante. Tú misma siempre vas a estar disponible para practicar infinitamente y vas a saber exactamente la pose que buscas, así que juegas con mucha ventaja. 
  • A veces, no tenemos ningún modelo cerca para hacer la foto que tenemos en mente, así que no nos queda otra que convertirnos en la fotógrafa fotografiada. 

 

35 mm, f 4.5, 1/200, ISO 640

¿Qué necesito para hacerme un autorretrato? 
  • Paciencia.

Todo aprendizaje requiere un tiempo de práctica. Y hacerse autorretratos también. De hecho, es quizás algo más largo que otros aspectos de la fotografía porque debes estar continuamente moviéndote delante y detrás de la cámara para ir viendo si los resultados coinciden con la visión de la foto que tenías en mente. 

  • Planificación.

Es importante elegir el sitio, la composición, los elementos que vas a incluir en la foto y, lo más importante, cómo vas a usar la luz de la que dispones. 

  • Trípode.

Aunque un lugar estable, como una silla o una mesa, donde apoyar la cámara nos puede valer, un trípode nos va a ayudar muchísimo puesto que lo vamos a poder colocar en el sitio y a la altura que queramos. Además de que proporcionará una sujeción mayor a nuestra cámara que una mesa, lo cual nos aporta bastante seguridad. 

  • Un disparador remoto o el temporizador de la cámara.

El disparador remoto es un mando con un botón (o varios, dependiendo del modelo, pero para iniciarnos en esto, nos vale uno sencillito) que pulsaremos a distancia de la cámara y cuando todas las condiciones de la fotografía sean las que queremos. ¡Ojo! Deberás saber cómo configurar tu cámara para que reciba la señal de este disparador, aunque suele ser muy sencillo. Y si no sabes, pregúntame que seguro que te puedo ayudar. 

Durante un tiempo estuve usando el disparador remoto, pero no siempre es fácil ocultarlo para hacer la foto. Eso sí, perfecto si quiero que mi hija mayor aguante un tiempo “posando” porque le encanta cogerlo y ser ella quien apriete el botón. Pero por otro lado, suele salir mirando a cámara, que no suele ser lo que busco… 

El temporizador de la cámara nos da unos segundos de margen desde que pulsamos el obturador hasta que se realiza la foto. Algunos modelos de cámara permiten variar esos segundos de margen e incluso el número de fotos que va a realizar la cámara y con cuánto intervalo entre ellas. 

Y llevo un tiempo probando el temporizador de la cámara, que en mi caso, me permite hacer hasta 9 fotografías seguidas, lo cual me da margen de tiempo para interactuar con mis hijas y que salga más natural. 

35 mm, f 2.2, 1/500 ISO 100

Y ahora… ¡¡a fotografiar!!
  • Encuadra

Lo más normal es que, la primera vez que lo intentes, ¡no aparezcas ni tú en la fotografía! Aparecerá sólo una parte de ti, o con suerte, estarás tú pero desenfocada. Pero voy a darte unos truquillos a ver si te saltas este primer bache: 

– Asegúrate de hacer la composición que tú quieres, que no aparezcan elementos de más (ya sabes, quita esos calcetines que dejó tu hijo encima del sofá) y decide exactamente dónde debes aparecer. 

– Si tu cámara tiene pantalla giratoria, ponla mirando hacia ti y te ahorrarás varios quebraderos de cabeza. Si no la tiene, puedes poner un espejo detrás para guiarte con el reflejo. 

– Pon alguna marca, u objeto, en el sitio donde debes colocarte

– Puedes encuadrar más de lo que quieres en la imagen final para luego recortar siguiendo la visión que tenías

  • Enfoca

Esto es lo más complicado, pero con estas indicaciones estoy segura de que lo lograrás: 

– Lo más sencillo es elegir una apertura amplia (número f alto) porque conseguiremos una mayor zona enfocada. De hecho, te recomendaría que empezaras por esto y, poco a poco, fueras incrementando la dificultad para no frustrarte a la primera (te doy este consejo porque ha sido mi evolución personal). 

– Si no te va a acompañar nadie en la fotografía, es difícil saber exactamente dónde te vas a colocar, pero puedes poner un objeto o un muñeco en el sitio donde pienses situarte tú, y cambiarlo por ti. 

– Enfoca al revés. Puedes situarte en el sitio donde te vas a colocar y enfocar al sitio donde vas a dejar la cámara. 

– Una vez hayas logrado la distancia de enfoque deseada, puedes pasar el enfoque de tu cámara de automático a manual para no tener que repetir esta operación más veces y centrarte en el resto de los aspectos de la fotografía. 

Ayúdate de un hilo o una cuerda: anúdalo a la cámara, estíralo y enfoca el final del hilo. Pasa el enfoque a manual y sitúa la cámara en el trípode. Entonces coge el hilo, estíralo bien y acerca la punta al sitio que quieres que quede enfocado (normalmente tus ojos). 

 

  • Dispara

Intenta hacer varias fotos de una sola vez. Es decir, para no estar yendo y viniendo a la cámara tras cada foto, usa el modo ráfaga, o haz varias fotos seguidas con el disparador remoto. Entre foto y foto, puedes ir cambiando de pose y de sitio ligeramente para ver si consigues lo que querías. 

 

Recuerda…

Fotografiamos para divertirnos. Así que si no te sale como querías y te saturas, apaga y deja reposar las ideas hasta otro momento. Y guárdate esas fotos como tomas falsas, seguro que llega el día que las ves y te ríes. 

35 mm, f 4.5, 1/200, ISO 640

Las fiestas están ya a la vuelta de la esquina, te deseo que pases muy buena Nochebuena y muy buena Navidad junto a las personas que quieres. El día 31 te mandaré el resto de deseos para el próximo año 😉  

Si te ha gustado lo que has leído y te apetece que te informe cada vez que escribo un nuevo artículo, recuerda que puedes suscribirte aquí a mi blog, en caso de que no lo hayas hecho ya. 

¡Un abrazo y gracias por acompañarme! 

Marta

P.D. Lo último que te cuento por hoy: ayer mismo decidía yo probar a hacerme un autorretrato limitando mucho la profundidad de campo. Quería conseguir que mis ojos salieran enfocados y el resto difuminado, algo que no había conseguido hasta ahora. ¡¡Lo conseguí!! Y te confieso que di algún saltito de alegría al ver el resultado. 

35 mm, f 2.0, 1/200, ISO 200

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