La Haya con niños

Ya hace casi 6 meses que nos fuimos de vacaciones a La Haya, Holanda. Tenía muchos planes para la vuelta: artículos en el blog, fotos y stories en Instagram, pero tuve que parar. Había hecho muchos esfuerzos por sacar la primera edición de mi curso Captura la belleza de tu día a día llegué muy cansada al viaje.

Se juntó además que cambió la ley de protección de datos, a quien le encargué que me adaptara la web no llegó a tiempo y decidí decir adiós a todos mis seguidores de antes. Esto, de algún modo, fue la gota que colmó el vaso de mi agotamiento y, a pesar de que había pensado no parar en verano, lo hice. Dejé de escribir en el blog, decidí concentrar mis energías en las sesiones de fotos y en preparar el juego que organizamos entre Lucía y yo, Entre Fotos y Relatos en Agosto. Y ¿sabes qué? me alegro mucho de haberlo hecho, necesitaba parar, necesitaba ese descanso. Y, cuando me lo di, entonces me empezaron a venir ideas mejores para este blog y para cómo seguir enfocando mi fotografía profesional.

Así que ahora, por fin, puedo empezar a contarte nuestro viaje, ya que me pareció un destino excelente para ir con niños.

TRANSPORTE HASTA LA HAYA

En Holanda hay cinco aeropuertos a los que se puede volar: Amsterdam, Rotterdam, Eindhoven, Maastricht y Groningen. En nuestro caso, como íbamos a La Haya, los aeropuertos más cercanos eran Amsterdam y Rotterdam, pero el que mejor combinación tiene de transporte público hasta La Haya es el de Schiphol, Amsterdam.

 

A veces yo también hago fotos con el móvil. Quise retratar nuestro penúltimo viaje en avión en el que podríamos ir los cuatro sentados en solo tres asientos, ya que Ana todavía no tenía 2 años. A partir de esta edad, el niño debe ocupar un asiento solo (y paga un billete de avión normal).

Selfie avión

Una vez en el aeropuerto, cogimos un tren hasta La Haya. Salen varios cada hora y hay dos tipos de trenes:

– Sprinter: tarda unos 50 minutos. Para en varios pueblos situados entre el aeropuerto y La Haya. Tiene una sola planta. No hay aseos dentro.

– Intercity: tarda unos 30 minutos porque va directo o para en menos pueblos que el Sprinter. Tiene dos plantas y tiene aseos.

Y, lo mejor de todo, es que cuesta lo mismo viajar en uno que en otro, por lo que, ¡no lo dudes! al Intercity.

 

ALOJAMIENTO EN LA HAYA

En nuestro caso, nuestro alojamiento fue difícil de mejorar: fuimos a la casa de una amiga que vive allí, en pleno centro y dentro de una urbanización preciosa. Yo no sé si se lo pensó muy bien cuando decidió acogernos a los cuatro allí, pero si se arrepintió no se notó (te queremos, Belén, ¡¡gracias!!).

La Haya en bici

EN BICI

Como seguro sabes, Holanda es bien conocida por las bicis, así que nos animamos a alquilar para poder desplazarnos por allí. 

Aunque hay varios sitios donde ofrecen esta posibilidad, nosotros fuimos a Fietsverhuur Den Haag, que era el que nos quedaba más cerca. Cuando llegamos allí parecía que nos habíamos equivocado porque era una librería con mucho encanto, pero al preguntar me dijeron que en la trastienda tenían las bicis disponibles para alquilar. Cada bici nos costó 10 euros al día y cada silla para ellas creo que 2,5 euros al día (lo siento, hace mucho y no lo recuerdo bien).

La Haya es una ciudad totalmente preparada para ir en bici: puedes ir tanto por las zonas peatonales como por la carretera. Todas las carreteras, ¡incluso las rotondas! tienen carril bici. Y los coches respetan muchísimo a las bicis.

Yo tenía mis dudas sobre qué tal irían Emma y Ana en las bicis ya que el coche no les gusta nada. Afortunadamente, aunque coche y bici son vehículos de desplazamiento, no tienen nada que ver y Emma y Ana iban felices en las bicis: cantaban, hablaban e incluso Ana se echó la siesta con la cabeza torcida…

La Haya en bici con niños

QUÉ HACER EN LA HAYA

BINNENHOF: el complejo del Parlamento, donde se debaten todos los asuntos políticos de Holanda. 

En la parte exterior hay un lago con una fuente y en la parte interior hay un gran patio de piedra rodeado de edificios de piedra también. La primera foto es de cuando estuvimos hace dos años en marzo en una escapada fugaz.

Binnenhof, La Haya, Marta Ahijado
Binnenhof, La Haya
Binnenhof, La Haya, Marta Ahijado

SCHEVENINGSE BOSJES: una zona verde muy amplia hacia el norte de la ciudad. Había que distinguir bien entre los caminos para solo peatones y los caminos para bicis. Allí se toman como una falta de respeto grande que vayas en bici por donde no debes.

Dentro de Scheveningse Bosjes nos encontramos con un lago, un parque infantil y un parque de Holanda en miniatura llamado Madurodam, sobre el que me explayaré en otro artículo. 

Scheveningse Bosjes
Scheveningse Bosjes
Scheveningse Bosjes
Madurodam, La Haya, Marta Ahijado

HAAGSE BOS: es un parque o bosque cerca de la estación de tren. Tiene dos zonas: la primera más pequeña, donde hay varios ciervos, y la segunda bastante grande y que se nos quedó pendiente para otra vez porque el día que queríamos ir a hacer un picnic, hacía tan buena temperatura que no quedaban bicis para alquilar. 

La Haya, Haagse Bos
La Haya, Haagse Bos

Para nosotros, que vivimos en Murcia, es toda una experiencia poder coger un puñado de hierba tal y como hizo Ana. ¡¡Y cómo me gusta el olor a hierba recién cortada!!

LA PLAYA: La Haya es una ciudad costera y tiene una playa larguísima y amplia. La zona de Scheveningen tiene un muelle y muchas zonas donde comer y tomar algo y la zona de Kijkduin es especial porque la playa está separada de la ciudad por dunas. Cuando estuvimos en mayo no fuimos a la playa porque ya habíamos estado en nuestra anterior visita en marzo de 2016. Las fotos que pongo son de aquella visita, que hacía viento y un montón de frío. Yo ahí estaba embarazada de 6 meses de Ana 🙂 y en una de las compañías con las que volé tuve que llevar certificado médico de que mi embarazo no era de riesgo.

Playa La Haya Kijkduin, Marta Ahijado
Playa La Haya Kijkduin, Marta Ahijado

En próximos artículos te hablaré de qué más cosas se pueden hacer estando en La Haya, ya que hay varios sitios cercanos interesantes a los que se puede ir y volver en el mismo día.

Espero que te esté resultando interesante nuestro viaje y que cojas ideas para irte con tus peques al extranjero, ya que es una experiencia muy bonita para la familia al completo. Emma se entusiasma en cuanto le decimos que nos vamos a avión a algún sitio y le cuenta a Ana lo que se acuerda de las últimas veces 🙂

Un abrazo y gracias por acompañarme,

Marta

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