Haarlem, Holanda

Tras nuestra estancia en La Haya (puedes leer nuestra experiencia aquí), decidimos apurar el último día y medio en Haarlem. Es una ciudad con un centro de ciudad chiquitito, con calles empedradas, casas típicas holandesas, algún canal y, a las afueras, zonas boscosas, lagos y la playa (nosotros no llegamos porque no nos dio tiempo en un solo día).

Cómo moverse por la ciudad

Aquí volvimos a optar por las bicis. Haarlem tiene el tamaño perfecto para llegar en poco tiempo en bici a cualquier parte. Alquilamos las bicis cerca de la estación, en Rent a Bike Haarlem. donde el trato fue muy agradable y en inglés, como en todos los sitios a los que fuimos en Holanda. Decidimos alquilar una bici individual para mí y una bakfiest para Edu, que es una bici que lleva como una barca delante en la que podía llevar a Emma y Ana juntas. Y además teníamos espacio para llevar la mochila con las cosas para pasar el día. Aunque puede parecer mucho armatoste, a Edu le resultó bastante fácil hacerse con el manejo de esa bici.

Bakfiest en Haarlem, Marta Ahijado

Las bicis se pueden aparcar casi en cualquier sitio. Donde está prohibido hay señales que lo indican. En Holanda es muy normal tener la bici como principal medio de transporte, por eso te puedes encontrar aglomeraciones de bicis aparcadas en los sitios más turísticos, como en esta foto, que es en la plaza de la catedral.

Qué ver

Gracias a Google Maps miramos hacia dónde podíamos ir. Pasamos por varias calles de la ciudad y nos dirigimos hacia la zona boscosa. Llegamos al parque Brouwerskolkpark y su lago, donde intentamos hacernos una foto de pareja, pero alguien tuvo envidia y vino hacia nosotros 🙂

Después de hacer una parada en ese lago donde Emma y Ana estuvieron subiéndose a un tronco que había caído, seguimos hacia el parque nacional Zuid-Kennemerland, donde desde Google Maps visualizamos un lago. Tuvimos que dejar las bicis en un aparcamiento que había junto a un camino que llevaba al lago. Pasamos por ese camino rodeado de árboles y llegamos al lago, que fue una sorpresa porque también tenía playa. Edu se refugió del sol para no quemarse, yo paseé por la orilla, hice fotos y Emma y Ana jugaron con la arena y se bañaron. Las secamos con ropa porque no íbamos preparados con ninguna toalla.

En la zona donde habíamos dejado las bicis había una cafetería. Tras el rato de playa, Emma y Ana tenían hambre, así que pedimos algo para comer y, de postre, helados ¡sin azúcar!

Y también aprovechamos para rellenar nuestra botella de agua en una fuente pública.

Es muy agradable pasear por las calles de Haarlem en bici, incluso te encuentras alguna belleza de calle como la de abajo.

Y, como siempre hacemos, también fuimos a un parque: tenía colchoneta, un castillo grande de madera con un tobogán largo, columpios y arenero. ¡Lo más curioso del parque fue que tenía horario de apertura y de cierre! Y a las 6 de la tarde nos echaron de allí.

Dónde comer

Rodeando la catedral hay diferentes sitios para todos los gustos y a precio decente a pesar de estar en pleno centro de la ciudad.

Saliendo de esa plaza, lo que nosotros hacemos cuando estamos en un sitio que no conocemos es buscar a través de google maps, ponemos «lunch» o «restaurant» en el buscador y la propia aplicación nos muestra todos los sitios que hay por la zona donde estamos donde poder comer y, clicando en ellos, se pueden ver fotos y opiniones. Yo conocí esta opción cuando estuvimos allí en Holanda, ¡antes no sabía que existía!

El sitio que a nosotros nos encantó para desayunar fue By Lima, un restaurante de los que hay tantos por Europa y que abren desde las 8 de la mañana y cierran a las 6 de la tarde y sirven comidas durante todas esas horas. Fuimos a desayunar los dos días que estuvimos allí. El primer día aprovechamos la terraza.

El segundo día desayunamos dentro. Es un sitio muy acogedor, tranquilo y el trato buenísimo.

Toda la comida que hacen es con ingredientes ecológicos, usan harinas integrales y nada de azúcares. El precio es algo elevado, pero merece la pena. La cantidad de los platos es abundante y sacian, de modo que Edu y yo solo tuvimos que picotear algo a la hora de comer para seguir pasando el día. Y, lo más importante, todo lo que probamos estaba ¡exquisito!

By Lima, Haarlem, Marta Ahijado
By Lima, Haarlem, Marta Ahijado

Fíjate en los postres que tenían preparados, qué buena pinta tenían, también sin azúcares. Nosotros probamos uno que llevaba dátiles como único endulzante.

Como colofón a la visita a By Lima, una pared con papel de pizarra donde tenían frases motivadoras. La que nosotros vimos fue esta, que me encanta. Por si no sabes inglés, te la traduzco porque no tiene desperdicio:

«En caso de que hayas olvidado recordártelo esta mañana… Tu culo es perfecto. Tu sonrisa ilumina esta habitación. Tu mente es increíblemente guay. Tú eres mucho más que suficiente. Y estás haciendo un trabajo impresionante en la vida».

Si quieres saber qué otros sitios se pueden visitar en la zona de Holanda donde estuvimos, puedes leerlo aquí.

Espero que con mis artículos sobre nuestro viaje a Holanda haya podido transmitirte lo bien que lo pasamos y lo adecuado que es este país para viajar con niños y en bici. Como siempre digo al terminar los viajes en los que me lo paso tan bien (¡creo que todos!): ¡volveremos!

Un abrazo y ¡gracias por acompañarme!,

Marta

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