Excursión al río Tus con niños/as

Excursión al río Tus con niños/as

No sé qué me llamaba más la atención cuando busqué este destino: si la tranquilidad que deseaba, si estar en plena naturaleza o si ir a la búsqueda de moras. El caso es que fue todo un acierto irnos a la zona del río Tus para pasar tres días en familia.

Planes en el río Tus

Nuestro principal objetivo era descansar, relajarnos y disfrutar del entorno, así que no hicimos grandes caminatas ni planes. Además de que el primer día Ana ya dejó muy claro que ella no quería caminar mucho, así que dejamos de lado la ruta de 6 km que podríamos haber hecho y nos dedicamos a estas otras cosas.

Pasear y bañarnos en el río

Los tres días caminamos por el río. Lo normal era que el agua a mí me llegara por debajo de las rodillas y, en algunas zonas subiera un poco por encima de ellas. Aunque claro, ¡para ellas era ya casi la altura del ombligo!. Y en las zonas que cubrían más, siempre encontramos un camino que bordeaba esa zona por la orilla entre matorrales.

Por todas las zonas de río donde estuvimos encontramos varias pozas, tanto naturales como artificiales creadas con unas cuantas rocas apiladas para contener un poco el agua. Y sí, me propuse bañarme todos los días: que el agua me cubriera los muslos no era apenas problemático, pero de ahí para arriba tenía que hacer un buen esfuerzo para meterme. Eso sí, me sentaba genial para refrescarme y para descansar las piernas. El primero de los días un buen número de peces me acompañó durante el baño.

Lanzar piedras al río

Todo un clásico con niños y niñas, claro. De hecho, fue lo primero que hicieron en cuanto nos acercamos al río. Cogieron piedras y empezaron a lanzarlas. Un día estuvimos jugando a ver quién le daba más veces a un palo que había en el río y otro día a ver quién lanzaba la piedra más lejos.

Y mientras estábamos lanzando piedras una vez, a lo lejos divisamos unos cuantos patos. Nos acercamos caminando, pero antes de que pudiéramos estar lo suficiente cerca para verlos, se metieron a los matorrales.

Lo de la foto torcida es obra de Ana, que quiso hacernos fotos mientras lanzábamos piedras al río Emma y yo

Recolectar moras

Aún recuerdo lo feliz que fui al ver las primeras dos moras en una zarza y cómo las cogí con mucho cuidado y se las di a Emma y Ana para que las comieran. Conforme íbamos descubriendo más zarzas, la cantidad de moras que íbamos cogiendo iba aumentando. Al principio nos las comíamos todas, pero pronto la recolección superaba a la ingesta, así que las fuimos metiendo en una bolsa.

Los dos últimos días pudimos desayunar un buen plato de moras (como el de la foto) con vistas a la montaña. Delicioso.

Ruta por la montaña

Si eres apasionado/a del trail o del senderismo por montaña, en esta zona tienes varias rutas para elegir. Edu eligió una ruta de 20 km que le llevó hasta el pico Mentiras.

Nuestro alojamiento

Por la zona hay multitud de alojamientos, así que seguro que no tienes problema en encontrar alguno que se adecúe al número de personas con el que vayas y tu situación particular. Nosotros optamos por Casa Rural África porque tenía disponibilidad (por la situación del covid, preferimos esperar hasta última hora para reservar) y buen precio.

Resultó que el río pasaba casi por la puerta de la casa rural y lo primero que hicimos al llegar fue ir a la orilla del río a comernos los bocadillos que habíamos llevado. Y de postre moras 🙂 ¿Os he dicho ya lo que me gustan?

El alojamiento fue muy cómodo, amplio y con una zona exterior para nosotros solos donde poder desayunar todas las mañanas al sol. En la zona común había columpios, una mini piscina (ya vacía) y mucho espacio con árboles y bancos, que aprovechamos en un momento de descanso para ponernos a pintar con acuarelas.

Dónde comer

Por donde estuvimos, el pueblo más cercano y no pequeño es Yeste (unos 2.700 habitantes) y ofrece algún sitio para comer. Pero nos quedaba a 25 minutos en coche de nuestro alojamiento.

En el pueblecito de Los Giles hay una pequeña tienda de alimentación con las cosas básicas, incluyendo fruta, verdura y pan.

Y lo que nos encantó fue el restaurante del Camping del Río Tus, de los mismos dueños que los de nuestra Casa Rural África. De ninguna manera esperaba yo encontrarme ese tipo de comida en medio de la sierra. Era comida elaborada, con opciones para todos los gustos, ¡hasta había un menú vegetariano! A mediodía solo ofrecen menú del día o comidas para llevar y por la noche puedes pedir a la carta. Tenía una relación calidad precio buenísima. Te aconsejan reservar antes de ir para no quedarte sin sitio.

Os dejo con unas fotos de tres cosas que pedimos, que casi no llego a hacer la foto porque todo tenía tan buena pinta que yo solo pensaba en comer. La ensalada con la que aparezco fue lo que me pusieron de primer plato del menú vegetariano. Yo ya no necesité comer más, de hecho, las migas que pedí de segundo plato me las llevé para comerlas al día siguiente.

Como ya dije al principio del artículo, fue un viaje muy tranquilo y apto para ir con niños y niñas de todas las edades, solo hay que adaptar los planes en función de lo que cada familia quiera o necesite. Espero que hayas disfrutado de las fotos y de la lectura.

¡Un abrazo!

Marta

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